El Despacho de la Primera Dama dio un paso importante en la construcción de políticas más inclusivas para los niños, jóvenes y adultos con neurodivergencia, colocando en el centro a las familias que los acompañan día a día.
Durante este encuentro se conversó sobre el fortalecimiento del Instituto Especializado de Neurodesarrollo Infantil (IENDI) como un espacio clave de atención terapéutica para niños y adolescentes, así como sobre la posibilidad de desarrollar un INADEH Azul+ en un terreno cercano, enfocado en la formación y el aprendizaje de oficios para adolescentes y adultos con neurodivergencia.
Uno de los puntos centrales fue la necesidad de dar continuidad al acompañamiento a partir de los 7 años, una etapa en la que muchos niños ya han recibido atención inicial, pero donde las opciones suelen reducirse. Justamente en ese momento, las familias requieren más apoyo, seguimiento constante y oportunidades reales que promuevan el desarrollo, la autonomía y la inclusión social.
La Primera Dama destacó la importancia de pensar en soluciones prácticas que alivien la carga diaria de las familias, abordando temas como transporte, accesibilidad y articulación interinstitucional, para que asistir a una terapia o a un proceso de formación no represente un obstáculo adicional.
Hablar de inclusión implica acompañar todas las etapas de la vida, escuchar a las familias y construir respuestas concretas que hagan la vida más sencilla, más digna y con más oportunidades para todos.